Empecé a dudar de las personas.
De sus sentimientos.
Me preguntaba muchas cosas,
el cómo ellos me ven, el cómo ellos
me tratan o inclusive el cómo me ignoran.
Sentimientos.
-¿Por qué dudé de sus sentimientos?-
Quizá es porque me siento abandonada.
Ya que han sido un par de semanas,
un par que se me han hecho eternas
y un tanto vacías.
Ayer me saludó, pero yo tenía que marcharme.
El hecho de que ella me saludará me hizo sonreír,
el darme cuenta que le escribían cosas lindas,
y que las respondiera con un "you're lovely too"
y que yo no estuviera dentro de eso, me hizo enfadar.
-Enfado-
Y un enfado de ese grado, puede más que una sonrisa.
A pesar de que mi sonrisa es lo más luminoso de esta
habitación.
Dudé de sus sentimientos por un momento.
-Dudé de los míos-
Después pensé:
"¡Diablos!
¿Por qué puta madre no puede comprender
que la quiero de tal manera que ni yo entiendo
como llegué a este punto? ¿Y por qué chingaos
le pone esas cosas a esa vieja, si esa vieja tiene
una relación? Carajo! ¿No le basta con su pareja?"
El colmo de esto, es que esta vieja con pareja,
la conozco y a su pareja también. Muy atractiva,
si ella no la quiere por querer conquistar a todas,
pues yo me la quedo, mínimo como premio de
consolación, ya que de quien estoy realmente
enamorada, considero nunca corresponderá
mis sentimientos.
-Me quiere-
Eso decía ella, y eso me dicen los que la conocen.
Pero a veces dudo, a veces lo creo y sigo dudando.
Porque aunque sé que la felicidad no es para siempre,
yo buscaría darle chorritos de ella y llenarla a sorbos
de felicidad.
Tal vez hace esas cosas, con la intención de que me dé cuenta,
que "me quiere" y por eso no está conmigo. Porque me quiere.
Ella prefiere tenerme para siempre, que perderme en un segundo.
-¿Qué tipo de egoísmo es ese?-
No lo sé, pero quererme para siempre sin permitirme
tenerla yo también, suena extraño.
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