martes, 13 de julio de 2010

Harta


Disfruto de mi soledad pues,
resulta que así no tengo contacto
físico alguno con nadie.

Y me agrada mantener la pureza
en mi cuerpo.

Me agrada, mantener mis
moléculas intactas. Conservando
su esencia sin alteración alguna.

-Especial-

Esa palabra nuevamente
se pasea y se detiene en distintos
rincones de mi mente.

-¿Especial qué?-

Debería "colgar un cartel
-como dice esa canción que tanto me gusta-
que le advierta a cualquier que se acerque
no te acerques, yo no soy dulce".

(...)

Él dijo: -Vaya, eres muy humilde.

Reí y dije:
-No lo soy, no tengo nada de humilde en mí,
sólo soy una chica egoísta que quiere todo,
en distintos momentos. Y si no lo consigue,
lo deshecha, para evitar lastimarse a sí misma.
Y cuando lo consigue también lo deshecha.

Su rostró gritaba que no entendía nada de lo que yo decía,
pues mi hermosa sonrisa y mi cálida voz, decían lo contrario
que mis palabras.

-Río nuevamente, con una sonrisa de complicidad y picardía-

Especial, ya lo expliqué.

Por eso siempre he dicho que no todas las chicas pueden
darse el lujo de hacer o deshacer ciertas cosas -continúa mi sonrisa-,
esto si que es divertido.

Pero por ahora ya no quiero nada. Nada.
Sólo para evitar hartarme de...

No hay comentarios:

Publicar un comentario